Aprietas mi corazón con tu puño, mientras te despides de mi, con aparente indiferencia.
Aplomas mi ilusión con tu ausencia,
y ahogas mi sentimiento más furtivo.
Dejaré de buscar tus labios,
dejaré de abrirte mi corazón,
dejaré de soñarte entre mis manos
y arrastrarme ansiosa en el tiempo.
y arrastrarme ansiosa en el tiempo.
Dejaré mi esperpéntica fantasía
y abandonaré mi lenguaje críptico,
para no confundir más tu tranquilidad.
Dejaré de buscarte, te dejaré sin mi.
Dejaré de buscarte, te dejaré sin mi.
Será la oscuridad de la noche, la que esconda mis suspiros por ti.
Será el frío invernal, el que congele el jugo de los besos que nunca te dí.
Será el agua más triste, la que corra por mi piel, y evapore la fragancia, de ese cuerpo que nunca toqué.
La incertidumbre por saber si en ti duele mi mirada, pesa más que la certeza de que nunca me has visto.
Agua






